Faltan por ultimarse las estaciones de bombeo, y el ritmo para instalar la toma de Escatrón dependerá de las crecidas del río
La primera fase de las obras de elevación de aguas del Ebro a Andorra se encuentra en la recta final y se prevé que concluya este invierno, aunque el ritmo de trabajo dependerá del nivel que alcance el río en noviembre, época en la que puede experimentar una subida por las lluvias.
Tras el último modificado de obra realizado a comienzos de año, ya se han introducido la mayor parte de las novedades contempladas en la reforma del proyecto inicial de 2001, como el seccionamiento de la tubería en varias partes para llevar a cabo un mejor control del paso del agua, y la aplicación de nuevas válvulas en el conducto para evitar la formación de burbujas con el fin de propiciar un mejor aprovechamiento del líquido.
La tubería de la primera fase, con todas las modificaciones señaladas, ya ha sido instalada. Ahora, resta por ultimar la colocación de las estaciones de bombeo de Samper Valdearcos -ejecutadas ya en más de su 90%-, además de la nave para la toma de agua en Escatrón.
Filtros para el mejillón cebra
También restan por aplicarse otras modernizaciones contempladas en el modificado, como la colocación de filtros - con una fina malla - para obstaculizar el paso de larvas de mejillón cebra al interior del sistema.
La instalación de los filtros se llevará a cabo en la nave que aún se está construyendo en la toma de agua de Escatrón. La estructura de la caseta llevará incorporadas cuatro entradas de agua para llenar, respectivamente, cuatro cántaras de almacenaje. Desde éllas, el líquido que se capte se impulsará por sistema de bombeo a un colector, y posteriormente al mencionado filtro de obstaculización del mejillón cebra, para más tarde, pasar a la tubería.
Para instalar la toma de agua en Escatrón, la empresa adjudicataria de las obras, UTE Marco-Horpisa, construirá próximamente un canal de aproximación - para lo que abrirá un surco de 15 metros de ancho en una extensión de tierra ganada artificialmente al río - , con el fin de guiar el líquido que se capte hacia las cántaras que llevará incorporadas la propia nave de la toma de agua. Es precisamente esa zona la que podría verse afectada por una crecida del río.
Por la elevación se dotará de agua para consumo humano, industrial y agrícola a Andorra, Alcorisa, Albalate, Alloza y Ariño. Para adjudicar la segunda fase se abrirá un nuevo concurso.
Fuente: La Comarca - 23 de septiembre de 2011
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